Parque Nacional de Doñana

Mapa de situación y fotografía de unas dunas.

Andalucía. Doñana (Huelva)

Historia/Descripción:

El antiguo Coto de Doña Ana, propiedad de los Duques de Medina Sidonia durante seiscientos años, fue completamente arrasado por mano del hombre en el siglo XIX. En 1900 la finca fue adquirida por nuevos propietarios que llevaron a cabo la completa rehabilitación forestal y cinegética de la zona. En 1969, cuando estaba en su máximo esplendor, fue declarado Parque Nacional, doblando su superficie original. En 1994 recibió de la UNESCO el título de Patrimonio de la Humanidad.

Propiedad:
Pública y privada
Estado:
Desde 1980 comenzó un rápido declive debido a los conflictos de competencia entre las distintas administraciones y a una inadecuada gestión. El voluntario abandono de pinares y del sotobosque destruyó gran parte de la capacidad alimenticia del Parque. El conejo desapareció por las enfermedades, la falta de alimento y la proliferación de alimañas que no se controlaron. De una población estimada en 200 linces en los años 50 del siglo pasado, se ha llegado a la práctica extinción, con no más de cinco hembras autóctonas y ningún macho. Lo mismo ha ocurrido con el águila imperial. Los grandes ungulados padecen hambrunas y están tuberculosos en su mayoría. Un exceso de población obliga a sacrificar cientos de animales al año mediante arma de fuego. El excesivo acoso científico y turístico ha perturbado a las especies hasta la práctica extinción de algunas de ellas. La sequía, la falta de alimentos y los pesticidas de los arrozales cercanos envenenan a mamíferos y aves. La extracción de agua de la Urbanización salvaje de Matalascañas, edificada dentro del antiguo Coto, ha hecho descender la capa freática, que era superficial, a más de quince metros de profundidad, con el consiguiente riesgo de desertización del Parque. Se han derribado o abandonado hasta la ruina edificios históricos protegidos por el Plan Rector del Parque.
Carácter del riesgo:
Degradación extrema que puede llegar a ser irreversible. Extinción de especies; sobrepoblación, epidemias y mortandades de la fauna; endogamia; polución por pesticidas; desaparición de la flora autóctona por plagas, sequía y abandono; grave pérdida de biomasa herbácea; proliferación de especies invasoras; desaparición de lagunas esenciales para las acuáticas; salinización del acuífero; excesiva presión científica y turística; constante circulación de vehículos, etc…