Barcelona
Entregado en 1023 por la condesa de Barcelona a su hijo Berenguer Ramón I, aunque es probable que lo entregase a su otro hijo Bernat Guifré sobre el año 1025 o lo enfeudase a su fiel Guifré de Balsareny.
Entregado en 1023 por la condesa de Barcelona a su hijo Berenguer Ramón I, aunque es probable que lo entregase a su otro hijo Bernat Guifré sobre el año 1025 o lo enfeudase a su fiel Guifré de Balsareny.