Muralla de Huesca: La historia de un deterioro secular
Antonio Naval, experto en este monumento, denuncia que en los últimos años se han producido nuevas destrucciones.
El proceso de degeneración de la muralla de Huesca puede considerarse secular puesto que el
antiguo perímetro defensivo viene deteriorándose desde que perdió su utilidad original.
El pragmatismo provocó una lenta destrucción que duró siglos. En las dos o tres últimas décadas el
olvido del casco viejo ha propiciado que el deterioro continúe sin freno. El incidente del viernes en La
Porteta, que ha quedado maltrecha, la dilación de las administraciones públicas en comprometerse
eficazmente para frenar el deterioro o acciones recientes como la autorización para estacionar
vehículos junto a los restos o algunos abusos urbanísticos pueden considerarse buena prueba de que
el proceso no ha sido aún frenado. Al menos, así lo ve el historiador Antonio Naval, experto en este
monumento y que recordaba ayer que se viene hablando desde hace dos décadas al menos de obras
de consolidación y rehabilitación sin que se haya atendido más que a problemas de urgencias, y ha
venido denunciando en los últimos años que se han producido nuevas destrucciones.
Diario del AltoAragón, 1 de noviembre de 2005.
Texto de Jorge Orús. |