Sant Miquel de Soternes, en Valencia, una joya en peligro.
Fundada por el noble caballero Juan Martorell a mediados del siglo XV, en 1881 se desfiguró
totalmente el templo al recubrirlo con una decoración más o menos neoclásica que comprendió el
recubrimiento en yeso de los tres tramos con sus bóvedas de crucería y todo el conjunto del edificio.
Después aún lo estropearon más al abrir capillas laterales entre los contrafuertes. Su actual estado
es de abandono total, ruina y suciedad. Parece ser que hay un problema que obstruye la
restauración.
Levante. El Mercantil Valenciano, 20 de septiembre de 2006.
Texto de Francisco Gil Gandía. |