HISPANIA NOSTRA es consciente de la importancia que para la recuperación del Patrimonio tiene la participación ciudadana y la integración en esta tarea a los más jóvenes, porque el Patrimonio es fruto de las aportaciones de las generaciones sucesivas y del compromiso por conservar el legado de las que le precedieron.

Con este fin se plantea este proyecto, retomando el que ya iniciamos en los cursos 2001 a 2005, “La Ciudad con ojos de Jóvenes”, que nos llevó a trabajar con cinco centros de Educación primaria, ESO y Bachillerato, de Madrid. Estamos convencidos de que la educación a esas edades sobre valores culturales, es la base de un futuro interés y dedicación.

Este programa también pretende ayudar a la formación académica y facilitar contactos profesionales a los nuevos titulados.

Para ello, procuramos contactos con diversas universidades e instituciones para que sus alumnos colaboren con nosotros como becarios y en nuestra REVISTA se potencia una sección para que jóvenes profesionales puedan exponer sus trabajos e inquietudes.

El objeto de la EDUCACIÓN PATRIMONIAL no es el Patrimonio, sino las distintas maneras que las personas tienen de relacionarse con él. Es mucho más que darlo a conocer, es comprenderlo, respetarlo, valorarlo, disfrutarlo y transmitirlo y con este enfoque global e integrado se contribuye a la educación ambiental, la educación para la ciudadanía y la alfabetización científica.

La gestión del Patrimonio no debe corresponder única y exclusivamente a los profesionales o gestores públicos; debe ampliar su mirada e incorporar al conjunto de la ciudadanía a través de los profesionales de la docencia, que tienen bajo su responsabilidad a aquellos que van a ser los futuros gestores de la herencia cultural. No se trata de gestionar la nostalgia, sino de acercar el Patrimonio a profesores, alumnos y sociedad en general y aboliendo la enseñanza centrada en contenidos conceptuales, eminentemente monumentalistas. Deberá dotarse al Patrimonio de una rigurosidad científica que evite las manipulaciones ideológicas y su uso exclusivo como recurso turístico o lúdico.