De aventuras quijotescas por La Mancha en pleno siglo XXI. Salvemos la Venta de Borondo

[…] —La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; […]

Mejor o peor de lo que podíamos acertar a desear la ventura de la Asociación Cultural Venta de Borondo y patrimonio manchego está siendo una gran aventura quijotesca ubicada en algún lugar de La Mancha. ¿El objetivo? Lograr la salvaguarda de una de las últimas ventas manchegas del siglo XVI.

Durante 2.016 se detectaron graves desprendimientos en el torreón de la Venta de Borondo que consiguieron unir a un grupo humano preocupado por el estado de este monumento con el lema #SalvemosBorondo. Y es que pese a su declaración como Bien de Interés Cultural en 2.007, la indiferencia y el abandono tanto de administraciones como propietarios hacían planear el peor final para esta reliquia de siglos pasados situada en la localidad de Daimiel (Ciudad Real).

Desde un primer momento los miembros de la asociación hemos trabajado con la máxima de “conocer para conservar” y una gran ilusión por poner encima de la mesa estrategias para lograr una recuperación progresiva del monumento. Fruto de este trabajo surgieron las visitas mensuales para dar visibilidad al estado del monumento o conmemorar el día del libro en el propio patio de la venta.

Pasear entre olivos milenarios, cruzar el coqueto puente de dos ojos para llegar a la venta que sigue pareciendo castillo en pleno siglo XXI y leer párrafos de la obra universal de Don Miguel de Cervantes. Instantes y acciones impensables tiempo atrás y que desde este grupo multidisciplinar se impulsan para valorar y conocer nuestro patrimonio cultural muchas veces tan denostado. Acciones que se complementaron y fueron posibles gracias a pequeñas acciones de limpieza, desbroce y encalado del monumento.

De esta manera se han ido alternando conferencias, participaciones en congresos, jornadas culturales o reuniones con las distintas administraciones. Todo ello con una reivindicación principal; una intervención de urgencia por parte de los organismos competentes para consolidar el emblema del monumento, su torreón suroeste.

Los oídos sordos de las administraciones competentes impedían la financiación e implicación necesaria para ejecutar la intervención de urgencia máxima. Mientras tanto la torre pendiente de un hilo parecía aguantar estoicamente los temporales y aguaderos esperando el mínimo hilo de esperanza. Es entonces cuando la asociación en acuerdo con la propiedad del monumento inicia el camino para lograr la financiación necesaria e intentar realizar como promotores la mencionada intervención.

De esta manera y gracias al proyecto de crowdfunding de Semilla Solis, las ayudas para entornos de Parques Nacionales, la colaboración con empresas privadas, la reedición de una antigua novela sobre la Venta de Borondo y la propia implicación económica tanto de visitantes como asociados se logra sumar la financiación necesaria para emprender el camino de una intervención de urgencia tan justa como necesaria.

Trámites, licencias y una ejecución valorada casi en 23.000€ han conseguido demostrar que la salvaguarda de nuestro patrimonio es posible con voluntad, mucho esfuerzo e ilusión. Casi sin ruido y con cifras económicas modestas la torre de la Venta de Borondo seguirá siendo faro de La Mancha en el antiguo camino de Ciudad Real a Murcia.

Pese a la reciente intervención, el monumento sigue presentando graves lesiones tanto de humedades y desprendimientos en distintos puntos de su estructura. Lesiones que avanzan de manera exponencial y hacen necesario un proyecto global para ir consolidando de manera progresiva sus estructuras y dar un uso apropiado a uno de los ejemplos más bellos de ventas inmortalizadas de manera universal en la literatura cervantina.

Con lanza en astillero y adarga antigua la Asociación Cultural Venta de Borondo seguirá reivindicando de manera constructiva la conservación efectiva de este Bien de Interés Cultural a los organismos competentes.

Fotos: Asociación Cultural Venta de Borondo y Patrimonio Manchego