El castillo de Vozmediano sigue ahí…

Hace casi un año y medio se derrumbó una parte del castillo de Vozmediano. Dada la gravedad, la noticia copó los titulares de numerosos medios provinciales, autonómicos y hasta nacionales. De televisión, radio y prensa escrita. Hispania Nostra puso el grito en el cielo y varios medios hablaron de “desastre cultural” o de “tragedia patrimonial”. Un mes y medio después, la Junta de Castilla y León financió las obras de consolidación. Por entonces, todo fueron declaraciones de buenas intenciones y propósitos. Sin embargo, a la hora de la verdad, el presupuesto se limitó a 48.389,55 euros. Cuando la reconstrucción cuesta bastante más y para consolidar otras partes que también requieren una intervención, hace falta una partida mucho mayor. En honor a la verdad cabe señalar que lo poco que se hizo (recogida de los restos e inicio de la reconstrucción) se hizo muy rápido y bien.

Hoy en día, el castillo sigue con las murallas inconexas y una parte del cementerio en el aire. A ello se añade que una de las torres tiene varias grietas que pueden producir el hundimiento, una parte de las murallas tiene una inclinación mucho mayor a la que se hundió el año pasado y raro es el mes en que alguna de las piedras de las almenas, sueltas, no se cae a la calle. Desde las altas administraciones siempre se ha puesto el acento en que al ser un bien municipal, el ayuntamiento es el responsable de la conservación. Y el ayuntamiento, en un pueblo que no llega a los cuarenta habitantes, dice que poco a nada puede hacer ante la magnitud de la obra. Conviene recordar el origen, el uso y la función del edificio. En la época medieval, el castillo de Vozmediano fue un baluarte fronterizo primero entre los reinos cristianos y musulmanes, y segundo entre los reinos de Castilla y Aragón. Es decir, tenía una dimensión estratégica de ámbito autonómico. Mil años después, si bien el uso, la función y la propiedad es municipal, resulta irónico que se descargue en el ayuntamiento toda la responsabilidad. Cuando el colosal monumento se levantó como uno de los pilares de defensa del reino de Castilla.

En este sentido, existe un hartazgo entre muchas personas por la manera en que las altas administraciones por un lado escurren el bulto y por otro se les llena la boca hablando del interés que tienen en frenar la despoblación. La situación de Vozmediano es clara. Por un lado nos encontramos ante un rústico pueblo a las faldas del Moncayo con el segundo nacedero de agua más caudaloso de Europa y un monumental castillo que ha llegado a ser candidato a Parador Nacional. Y por otro, es un pueblo que en pocos años se puede despoblar y que por tanto necesita cambiar algo para que esto no suceda. En opinión de muchos, todo ello debería ser más que suficiente como para que el Gobierno Central o a la Junta de Castillo y León pusieran más interés, facilitaran al ayuntamiento las cosas, invirtieran y crearan un foco de desarrollo de turismo rural.

Foto: Ígor Cacho Ugalde.