El paisaje cultural en primera línea

Nuestro entorno es cultura. Bajo esta premisa tan genérica y quizá desconcertante para algunas personas es donde se mueve el tipo de patrimonio del que va a hablar este post, el paisaje cultural.

Según lo define el Plan Nacional de Paisaje Cultural del Ministerio de Cultura y Deporte, “es el resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y valorador por sus cualidades cultuales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad.” [1] Es decir, potencialmente puede ser paisaje cultural cualquier cosa: “desde ese campo castellano de trigo en el que una población lleva tiempo indefinido, generación tras generación labrando la tierra, que tiene su villa próxima, en el que se realizan fiestas o en el que sencillamente se labora; aquel paraje entre montañas donde se pueden encontrar los restos de una calzada romana, como vestigio directo de una época tan lejana como la Edad Antigua; también ese lugar donde se ubicó una fábrica, donde se desarrolló un sistema que acabó generando una población a su alrededor o que sencillamente ha quedado en el olvido; también lugares urbanos son paisaje, cada uno con sus características, intercalando elementos más antiguos y otros más modernos fruto de la necesidad de la época.” [2] El paisaje es un elemento vivo, dinámico, por lo que hay que salvaguardado, sí, pero también hay que dejarlo vivir y morir si procede.

En España tenemos excelentes ejemplos de gestión de paisajes culturales que quizá sean interesantes de exponer en este breve post para conocimiento de todos.

El primero que se puede destacar es el denominado como paisaje de los olivos milenarios del territorio del Sénia, que discurre principalmente por Cataluña y Valencia, pese a las polémicas recientes por la venta y extracción de ciertos olivos de esta zona para llevarlos a otras localizaciones, un fenómeno también común en los últimos años en el resto del país. Estos olivos tienen la premisa de ser un paisaje reconocido por lo que ha representado y representa para las gentes de su zona, por su larga historia que viene del Imperio Romano y por seguir siendo un elemento de producción todavía hoy. Cataluña es además un ejemplo en materia de conservación del paisaje, teniendo una ley específica en este ámbito y programas de educación en las escuelas e institutos en los valores del respeto y conocimiento del entorno territorial catalán.

Andalucía es otro de los lugares de nuestra geografía que destaca por sus paisajes variopintos, de hecho, en 2019 fue la comunidad candidata al Premio del Paisaje del Consejo de Europa, observador del cumplimiento del Convenio Europeo del Paisaje (CEP), ratificado por España en 2008. La candidatura, que lamentablemente no obtuvo premio, fue la del paisaje de la Ensenada de Bolonia, en la provincia de Cádiz. Se trata de una de las pocas zonas de costa que no se ha visto altamente alterada el boom urbanístico y que conserva una importante masa vegetal, el yacimiento romano de Baelo Claudia y convive con la actividad de las poblaciones limítrofes.

Por último, es interesante cerrar este pequeño recorrido por los paisajes culturales de España mirando a una de las islas que componen el archipiélago de Canarias, Lanzarote. El archiconocido paisaje de La Geria es una de las muestras más destacadas de cómo el trabajo de ciudadanos y administraciones puede lograr rescatar del olvido un espacio paisajístico degradado con el fin de volver a usarlo para la misma actividad productiva para la que era utilizado en el pasado, en este caso se trataba de la producción de vino.

España tiene una inmensidad de paisajes culturales y cuidarlos es nuestro deber.

 

Referencias

[1] MECD (2015): Plan Nacional de Paisaje Cultural, Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, p. 25.

 

[2] JIMÉNEZ LÓPEZ, David (2019): Análisis del Plan Nacional de Paisaje Cultural. Instrumento de gestión y debate, Madrid, Universidad Complutense de Madrid y Universidad Politécnica de Madrid, p. 9.

 

Imagen: Pixabay.