Entroido dos Galos da Mezquita

Ganadora de la III edición de “Con el concurso de todos”

Imagen: María González

Texto: María González

En la comarca orensana de Terra de Celanova, a tan sólo 11 km. de su capital, Celanova, el pueblo de A Mezquita (A Merca) mantiene en pie dos tesoros de nuestro patrimonio cultural, uno material y otro inmaterial: la iglesia románica de San Pedro (BIC desde 1931) y el “Entroido dos Galos” de A Mezquita.

Dentro del ciclo de fiestas tradicionales gallegas, la fiesta más destacada en la provincia de Ourense es la de los “Entroidos”, carnavales rurales tradicionales cargados de ancestral simbolismo (ritos propiciatorios del renacer de la naturaleza en primavera, de la fertilidad, y de las buenas cosechas) y que han llegado hasta nuestros días en algunos pueblos.

La figura representativa del “Entroido” de cada pueblo, popularmente conocida como “máscara”, lleva puesta una máscara o un antifaz y viste un traje (que no “disfraz”) de vivos colores, emulando los colores de la naturaleza en primavera. Tanto la máscara como el traje identifican el pueblo de cada figura.

Durante la celebración del “Entroido” representan la autoridad en el pueblo e imponen su ley (la subversión de las normas morales vigentes el resto del año). En cada localidad estas figuras tienen su propia personalidad y modo de interactuar con quienes hayan osado no sumarse a la fiesta, algo que debe ser asumido por quien viste su traje. En el pasado sólo los hombres, sobre todo los solteros, detentaban este honor. Desde el renacer de los “Entroidos” en la década de los 80 del siglo XX, las mujeres han sabido conquistar su cuota de poder.

En A Mezquita son los “galos” con una “caxata” (bastón) en la mano quienes ostentan la autoridad durante el “Entroido”. Además de un antifaz, llevan unos sombreros en forma de gallo (“galo” en gallego) multicolor, de donde les viene el nombre y que hace que los “galos” sean unas de las más singulares y llamativas figuras representativas de los “Entroidos” gallegos. Tras años de ausencia, su recuperación en 2014 fue obra de la “Asociación Galos de A Mezquita”, muchos de cuyos integrantes son hijos del éxodo rural y de la diáspora gallega, que cada año acuden fielmente a llamada de sus orígenes.

Quien la mañana del “Domingo de Entroido” (Domingo de Carnaval) acuda al pueblo de A Mezquita podrá vivir el ambiente de la “alborada” en su recorrido por el pueblo, o frente a la iglesia románica de San Pedro de donde parte y donde concluye. Delante de la fachada de la iglesia los “galos” abordan a los feligreses que hayan osado acudir a la misa del domingo en vez de sumarse a la fiesta, a quienes les invitan a expiar su culpa, mediante la entrega de dinero o huevos, o bailando con los ellos. Se crea así una atmósfera cargada de simbolismo resultante del encuentro entre cristianismo y paganismo, solemnidad e irreverencia, sobriedad y derroche de color, un rito con el que cada año los “galos” anuncian el renacer de la naturaleza y la pervivencia de su ancestral “Entroido”.

María González