Exclusiva con Emilio Freixas Aranguren, dibujante y guionista de historietas

Barcelona, 1973

Buenos días a todos. Esta semana nos hemos desplazado a Barcelona con el motivo del Acto del nombramiento de Emilio Freixas Aranguren como Presidente de Honor de la Asociación de Dibujantes de Historietas e Ilustración. Tenemos el gran honor de hablar con el Sr. Freixas después de la ceremonia. *

 

P: Buenos días, Sr. Freixas y felicidades. Este acto en su honor de alguna manera representa el reconocimiento a su carrera y su trabajo. Me gustaría empezar esta conversación volviendo al principio. ¿Qué nos puede decir de los primeros años de su carrera?

R: Muchas gracias por sus palabras. He sido afortunado, mi carrera ha sido larga y fructífera. Empecé hace medio siglo, en los años 20, después de haber estudiado ilustración y pintura. Primero con el pintor Emilio Casals y después con un taller de escenografía teatral. Primero trabajé en la revista El Hogar y la Moda y simultáneamente en Lecturas y también realizando las ilustraciones de los cuentos clásicos para la Editorial Molino.

P: Más tarde empezó con la serie de historietas en la revista Mickey si no me equivoco.

R: Sí, justo antes de la guerra empecé con ese proyecto. También, ilustraba multitud de novelas de aventura. Después de la guerra trabajé para la revista Chico, donde dibujaba portadas y empecé a desarrollar tiras propias.

P: ¿De ese trabajo propio luego salió la serie sobre el Capitán Misterio?

R: De alguna manera, sí. Dediqué cinco años a las historias sobre el Capitán Misterio, un personaje enmascarado de mi creación que fue el último que realicé como historietista y por eso ocupa un lugar especial en mi carrera.

P: Durante esos 5 años Usted ganó premios importantes, tanto al nivel nacional como internacional, ¿verdad?

R: Sí. En 1947 me premiaron como Mejor Dibujante por la National Cartoonist Society de Nueva York. De alguna manera, por eso, una vez terminada esa historia del Capitán Misterio, no quería volver a ese tipo de trabajo y me dediqué definitivamente a la enseñanza del dibujo.

P: Pero antes de ello, logró también fundar su propia editorial independiente y creó la Colección Mosquito.

R: Efectivamente. En ese proyecto ha sido posible gracias a la ayuda de mi hijo Carlos y el joven y muy talentoso historietista Ángel Puigmiquel. Es un proyecto entre los tres.

P: Y para concluir esta entrevista, me gustaría hablar un poco del famoso “método Freixas”.

R: Jajajaj, sí, lo llaman así. Bueno, como ya mencioné, después de unas décadas dibujando y creando, decidí dedicarme a la enseñanza. Para mejorar el proceso del aprendizaje, creé una serie de láminas que básicamente contienen las lecciones del dibujo. Así, las generaciones futuras de los dibujantes podrían tenerlos como una referencia a la que pueden volver siempre, si lo necesitan.

P: ¡Que idea más interesante! Muchas gracias por compartir con nosotros este momento tan especial de su carrera.

R: El placer ha sido mío. Y gracias por venir a celebrar este momento conmigo.

 

*aunque los hechos presentados en esta entrevista son históricamente correctos, todo el dialogo es el fruto de la imaginación de la autora