Exclusiva con María de la Salud Bernaldo de Quirós y Bustillo, la primera aviadora española

Madrid, 1970

¡Buenos días a todos! Esta semana tenemos el gusto de hablar con doña María de la Salud Bernaldo de Quirós y Bustillo, la primera aviadora española. *

P: Buenos días Doña María y muchas gracias por estar con nosotros. Muy poco se sabe de su vida y de ese gran logro de ser la primera pilota en España. ¿Qué nos puede decir de su juventud?
R: Gracias a usted por interesarse en mi historia. Para mí, es simplemente mi vida, nunca he pensado que ha sido algo tan extraordinario. Soy madrileña, pero mi familia por parte del padre proviene de Asturias. Mi padre se encargó de que todos los hermanos tuviésemos una buena formación académica. Somos seis hermanos en total, siendo yo la penúltima.
P: ¿Y su sueño de volar se cumplió cuanto tenía solo 30 años?
R: Así es. En 1928 me matriculé en un curso de piloto del Real Aero Club. Todo el curso, las prácticas y las clases, se impartían en el aeródromo militar en Getafe. Fui la única mujer en la clase de 18 alumnos.
P: ¿Fueron los requisitos difíciles de superar?
R: Era mi sueño, para mí nada era difícil, pero ahora que lo pienso exigían mucho de nosotros. Tuvimos unas pruebas tanto físicas como intelectuales para poder acceder al curso. Mi profesor…
P: ¿Es verdad que su profesor decía que las mujeres no pueden ser pilotos?
R: Jajaja, sí, absolutamente cierto. Posteriormente me ha reconocido que cambió la opinión tras haberme conocido. En el aquel momento, cuando era mi profesor, José Rodríguez y Díaz de Lecea era capitán de Infantería y piloto militar. Era un hombre de otra generación que pensaba que las mujeres carecemos del carácter necesario que exige la aviación.
P: ¿Cómo fue el curso?
R: Fue el mejor momento de mi vida. Duró relativamente poco, unos meses. Empezamos a medianos del año y obtuve el título de piloto civil de aeroplano el 24 de noviembre del mismo año.
P: ¿Es el título que otorga el Real Aero Club?
R: No, la Federación Aeronáutica Internacional. Algo así como el carnet de conducir internacional hoy en día. Pero los exámenes los hice todos en Getafe. Mi primer vuelo en solitario o “vuelo de suelta” como lo llamábamos en la Escuela lo hice en principios de octubre.
P: En algún sitio leí que la fiesta que se hizo para celebrar su título fue todo un evento. ¿Es verdad?
R: Jajajaja, no era mi fiesta, yo fue invitada. La fiesta la organizó la revista Motoavión en Getafe. Y con esa ocasión, volé de Getafe a Chinchón donde mi amigo el torero Marcial Lalanda me invitó a presenciar una corrida benéfica.
P: Durante su carrera como piloto ha tenido varios problemas por ser mujer. Su profesor no fue el único que pensaba que eso no es un sitio para la mujer.
R: Sí, otros tiempos. O por lo menos quiero pensar así, que ahora las jóvenes no tienen tantos obstáculos. Lo más impactante que me sucedió en ese aspecto fue el rechazo del Real Aero Club de admitirme como socia. Y eso que terminé su curso para obtener el título. Algunos socios pretendieron que se me concediese exclusivamente un título y emblema de aviadora honoraria, como si se tratase de personal militar de un país extranjero.
P: Estaba leyendo que en esa época se realizaban los bautismos aéreos. ¿Nos puede decir algo de eso?
R: Claro. Era la moda, los entusiastas de la aviación lo quería hacer. En principio, ningún hombre quería volar conmigo, pero pronto el público femenino empezó a pedir volar únicamente conmigo. Ello me permitió volar con relativa asiduidad, aunque mucha menos de la que a mí me gustaría.
P: Pudo volar haciendo publicidad, ¿no?
R: Sí, sí. Pude comprar una avioneta a mitad de precio con la condición de, recorriendo España, hacer la publicidad a una empresa aeronáutica británica. Al final, y pese a los obstáculos, es así como encontré la manera de volar y acumular horas de vuelo.
P: Pronto llegó la guerra. ¿Que hizo durante esos años?
R: Al inicio de la guerra realicé algunos vuelos en el norte del país volando las avionetas militarizadas. Pero muy pronto me retiré. Mi carrera como aviadora militar fue corta
P: ¿A que se dedicó después de la guerra?
R: Volví a Madrid y me casé. Mi carrera como aviadora terminó y decidí dedicarme en exclusiva a mi familia, cosa que todavía hago a día de hoy
P: Muchísimas gracias por esta conversación.
R: A usted.

*aunque los hechos presentados en esta entrevista son históricamente correctos, todo el dialogo es el fruto de la imaginación de la autora