La cartelería publicitaria en soporte tridimensional de principios del s. XX: patrimonio cerámico.

Fue en una sociedad de masas, característica del siglo XX, cuando la industria publicitaria alcanzó su momento más artístico y el cartel se convertiría en el medio esencial para la publicidad. En su mayoría, la producción de material publicitario se realizó en tres tipos de soportes: cartón, latón y cerámica; bidimensionales y tridimensionales. Famoso es, por ejemplo, el cartel del

Cartells carrer Blanqueries
Carteles cerámicos del Carrrer Blanqueries (València).

jinete de Nitrato de Chile que adorna muchos pueblos en España. Los carteles publicitarios en plafón cerámico fueron un tipo de soporte muy popular, sobre todo, en la zona Mediterránea y, concretamente, en la zona de València que se convertiría en un gran centro de producción entre 1910 a 1940.

La llegada de uno de los grandes movimientos artísticos europeos como el Modernismo, la aparición de nuevas técnicas y procedimientos industriales y la participación directa de escultores y pintores, alcanzarían a València y a Manises, ésta última ya famosa desde el siglo XIV por su producción cerámica, durante el primer tercio del siglo XX. La técnica del tubat, desarrollada en el siglo XIX y utilizada para hacer dichos carteles tridimensionales, fue muy característica de esta zona y de la cartelería publicitaria en cerámica. Los azulejos en blanco eran decorados con este método, el cual se aplicaba realizando trazos con material cerámico sobre el azulejo con un pequeño tubo, como si se decorase un pastel. Posteriormente, los espacios se rellenaban con distintos vidriados coloreados. Aunque también existían otras técnicas como la “arista”, donde utilizaban prensas que imprimían el dibujo en relieve directamente sobre el azulejo, y usada mayormente para la producción en serie.

La primera fábrica puntera ya a principios del siglo fue la fábrica de los Hermanos Bayarri, Valencia Industrial S.A, famosa por su azulejería, tendría un gran boom tras la Exposición Regional Valenciana en 1909, donde tendría incluso un pabellón propio. Sin embargo, la fábrica acabaría por cerrar entre 1927-1928, tomándole el relevo la Fábrica de Mayólica y Azulejos de Francisco Lahuerta, ubicada en Manises, y que se estima que iniciaría su actividad alrededor de 1920 hasta 1945. Su momento más productivo e intenso, sobre todo en la producción de carteles publicitarios, sería entre 1928 y 1936, justo tras el cierre de la Valencia Industrial S.A. Lahuerta empezará entonces a suministrar piezas a los usuarios de la anterior fábrica e, incluso, contrataría a trabajadores de dicha empresa.

Muchos de estos carteles se han perdido, aunque aún puedes encontrar algunos en distintos lugares, como los del Carrer Blanqueries, en València, y otros se conservados en museos como en el Museu de Ceràmica de Manises.

 

Imágenes:

  1. Imagen de portada
  2. Imagen del texto: Ana de la Rosa Castro.

Referencias:

  1. http://www.museumanises.es/sites/default/files/catalogo-x-2011.pdf
  2. https://templersdeburjassot.wordpress.com/2017/02/05/antonio-bayarri-hnos-juan-bautista-molins-azulejos-de-burjassot/
  3. https://www.lasprovincias.es/20120127/comunitatvalenciana/horta-morvedre/publicidad-azulejos-manises-201201272113.html
  4. https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20181222/exposicion-publicidad-lata-carton-ceramica-7215500