La mala gestión pone en peligro Patrimonio de la Humanidad

El Parque Nacional y Natural de Doñana es uno de los espacios naturales más importantes del mundo, ya que ha conseguido numerosos reconocimientos internacionales como adquirir el título de Patrimonio de la Humanidad en 1994 por la UNESCO. En el espacio conviven más de 300 especies diferentes entre las que destacan como joyas el lince ibérico y el águila imperial. Numerosos científicos y naturalistas han colaborado en el pasado para conseguir que sea reservado con la finalidad de proteger y conservar este espacio por encima de los intereses económicos y políticos.

¿Hemos conseguido evitar que estos dos factores afecten directamente a una de las reservas naturales más importantes de nuestro país?

Las amenazas que se han planteado en los últimos años es la bajada de un 80% de la superficie del acuífero debido a la sobreexplotación agraria en la zona, ya que en estos últimos años han aumentado en unas 250 hectáreas. Esto supone una gran degradación para la supervivencia de flora y fauna que acoge el parque, y una alarma al gobierno autonómico que gestiona este patrimonio.

La UNESCO obligó a las autoridades españolas a tomar medidas urgentes para frenar la sobreexplotación del acuífero, sino podría incorporarse en la Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro” (El Periódico, 22 de Mayo de 2017)

Los niveles de extracción de agua subterránea en el entorno de Doñana son insostenibles en la actualidad” (Confederación Hidrográfica del Duero, 2018).

 

La intencionalidad de permitir el paso de barcos hacia Sevilla a través del río Guadalquivir, que forma parte de este entorno, ha provocado inquietud entre los ecologistas y naturalistas, ya que podría provocar un impacto en la calidad de las aguas y la actividad pesquera de la zona.

Cada vez más se incorporan sectores como el turismo, la actividad industrial e incluso la incorporación de nuevas infraestructuras en las cercanías del Parque Nacional y natural de Doñana invadiendo cada vez más las reservas e impidiendo conservación como objetivo esencial.

¿Consideráis qué este tipo de situaciones pueden evitarse?

En mi opinión, la base radica en la gestión gubernamental de la que depende nuestro patrimonio, para conseguir su salvaguarda debe integrarse la educación como medio de concienciación para la sociedad, haciendo visible la importancia que tiene la pérdida de este tipo de patrimonio. No sólo es identidad, especies, belleza… sino la carencia futura de recursos naturales que permiten nuestra subsistencia y complementan nuestra vida.

 

Foto principal: CSIC
Foto secundaria: Héctor Garrido (EBD-CSIC)