Patrimonio y políticas: la sostenibilidad como marco del patrimonio

En el artículo del pasado 21 de junio de 2019 hablaba de patrimonio y políticas planteando que “Las leyes pueden distorsionar la efectiva conservación del patrimonio cuando se quedan sólo en papel” (1) En la actualidad la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS representan un marco global estratégico que se está plasmando en directrices locales para la toma de decisiones políticas y futuras regulaciones. El hecho de que la cultura no esté incluida de forma explicita en los 17 objetivos ha sido objeto de discusión en diferentes frentes, si bien está presente en el desarrollo de las metas e indicadores de forma transversal en la mayoría de los 17 Objetivos. Como ejemplo de esto podemos revisar las metas e indicadores del objetivo 11 “Lograr que las ciudades (2) y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles” cuya meta 11.4 “Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo” es bastante explícita.

El nuevo marco supone que los 232 indicadores se utilizarán a escala mundial, por lo que se ha establecido un desarrollo metodológico y se considera la disponibilidad de los datos para su obtención. En función de metodologías y disponibilidad de datos, el conjunto de indicadores se clasifican en tres niveles, un primer nivel de indicadores que cuentan con datos que los países producen periódicamente, un segundo nivel cuyos datos no se producen periódicamente por los países y un tercer nivel que no cuenta con una metodología de elaboración.

La transdisciplinariedad de la cultura y del patrimonio, nos da las claves para ir desgranando cada Objetivo y analizar cómo las metas e indicadores integran diferentes sectores de actividad así como diferentes actores. En el caso mencionado de la meta 11.4 se podría interpretar que se clasifica el patrimonio en dos grandes bloques, cultural y natural, asociando lo antrópico a lo cultural y lo natural como ¿lo que no ha sido intervenido por seres humanos? Más allá de esta disquisición la propuesta lleva un indicador cuantificado en dinero: 11.4.1 “Total de gasto (público y privado) per cápita en la preservación, protección y conservación de todo el patrimonio cultural y natural, desglosado por tipo de patrimonio (cultural, natural, mixto y reconocido por el Centro del Patrimonio Mundial), nivel de gobierno (nacional, regional, local y municipal), tipo de gastos (gastos de funcionamiento e inversiones) y tipo de financiación privada (donaciones en especie, sector privado sin fines de lucro y patrocinio)” (3).

Como conclusiones de esta pequeña exposición de los ODS, el Desarrollo Sostenible se ancla en tres dimensiones, económica, social y ambiental, que se evalúan con unos indicadores válidos a escala universal. Ahora es el momento de integrar las metodologías de desarrollo de los indicadores, en las nuevas visiones del patrimonio. Desde el concepto de patrimonio formalizado en el siglo XIX incorporar nuevas temáticas, como ya se viene haciendo desde finales del siglo XX al incorporar el patrimonio industrial, el etnográfico, el inmaterial, o la arquitectura moderna, con la vista siempre enfocando al futuro, pero poniendo en valor todo lo que hemos heredado de las sociedades, culturas y civilizaciones que nos precedieron.

Las Directrices de Patrimonio Mundial & ODS

Y una pregunta para reflexionar: Las Directrices de Patrimonio Mundial ¿se integrarán en los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Referencias:

  1. https://www.hispanianostra.org/cuestiones-sobre-patrimonio-y-politica/
  2. http://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/article/view/4389
  3. http://sdg.humanrights.dk/es/goals-and-targets?page=2