“Yo conocí Stonehenge gracias a Thor”

La frase suena a broma, pero es un hecho verídico que quiero exponer en las vacaciones de Navidad. Vamos a reflexionar sobre cuál es la mejor forma de difundir el Patrimonio Cultural, si a través de la vía pública o desde el mundo privado.

La frase que da título a este post lo dijo un buen amigo mío que nunca ha sentido mucho apego por el Patrimonio Cultural. Pero es un aficionado a las películas de superhéroes de la compañía Marvel. Un día vio la película Thor 2: El Mundo Oscuro (2013), y llegó a una escena en la que aparecía el monumento megalítico. Concretamente, uno de los personajes secundarios se paseaba desnudo por Stonehenge, en consecuencia por lo que vivió en una entrega anterior, Los Vengadores (2012). La cuestión es que mi amigo ni sabía que existía Stonehenge antes de ver esa película y luego sí. Incluso me pidió información para saber más sobre esas “piedras gigantes”.

¿Qué significa esto? Los expertos en las disciplinas relacionadas con el patrimonio, como historia e historia del arte, se empeñan en difundir el patrimonio con una perspectiva claramente académica, alejándose todo lo posible del entretenimiento y dependiendo siempre de la Administración Pública, lo que incluye también a las universidades. Pregunta a cualquier profesor, catedrático o doctor, casi todos te dirán lo mismo. Pero al final, resulta que una película de acción ha hecho más por Stonehenge que mil millones de discursos académicos juntos. ¿Y si aprendemos de la experiencia? No digo que todo tenga que ser diversión y beneficio económico, ¡pero pecamos de falta de empatía hacia nuestro público!

Además, ¿por qué siempre utilizamos la opción de la Administración Pública a pesar de su lentitud, sus restricciones económicas y su mentalidad cerrada? Las empresas nos ofrecen muchas posibilidades que no valoramos. Por ejemplo, en el IV Congreso Internacional de Educación Patrimonial, del que hablé en mi post anterior, casi todos los proyectos educativos que se presentaron recurrían a ayuntamientos, diputaciones, universidades, etc. Todavía produce dolor asociarse con una empresa o ser un emprendedor comercial (no hace falta mucho dinero, con tener una buena idea y saber cómo moverte, es suficiente). Pero hay esperanza. El alumnado del máster El Patrimonio Cultural en el siglo XXI: Gestión e Investigación, perteneciente a la Complutense y a la Politécnica de Madrid, han creado actividades interesantes que mezclan ocio y Patrimonio Cultural en Casa de Campo (Madrid), con la ayuda financiera del Foro de Empresas.

Quizá me digas que las empresas no se interesan por el Patrimonio Cultural. Error. Muchas multinacionales se mueren de ganas por dar con un nicho y con unos expertos en la materia. Y, no lo olvides, tienes el ejemplo de Stonehenge. A una compañía de superhéroes le interesa el Patrimonio Cultural.

¿Cuál es tu opinión de este asunto? ¿Dejamos morir nuestro patrimonio con tal de no vendernos al Diablo?

Y finalmente, ¡Feliz Año 2019!

 

FUENTE IMAGEN PRINCIPAL: Wikipedia (autoría de Fetx2002)

FUENTE IMAGEN SECUNDARIA: Wikipedia (autoría de Diego Delso)