El Castillo de Bernia, una de las principales fortificaciones renacentistas de Alicante, entra en la Lista Roja por su estado de ruina

La construcción, levantada en 1562 durante el reinado de Felipe II y atribuida al ingeniero militar Giovanni Battista Antonelli, conserva restos suficientes para comprender su singular trazado abaluartado

La pérdida de materiales, la erosión y la exposición continuada a la intemperie amenazan la estabilidad de sus murallas, estructuras abovedadas y sistemas de acceso

La Comunidad Valenciana alcanza los 113 bienes incluidos en la Lista Roja, 24 de ellos situados en la provincia de Alicante

Madrid, 13 de julio de 2026 – Hispania Nostra ha incluido en su Lista Roja el Castillo de Bernia, también conocido como Fuerte de Bernia o Fort de Bèrnia, una fortificación militar renacentista situada en la sierra del mismo nombre, en el término municipal de Callosa d’en Sarrià, Alicante.

El conjunto, construido en 1562 durante el reinado de Felipe II, se encuentra actualmente en un estado de ruina progresiva. Aunque todavía conserva restos de murallas, fosos, estructuras auxiliares abovedadas, pequeñas torres y parte del sistema de acceso, numerosos elementos presentan pérdida de material, erosión, disgregación y riesgo de inestabilidad.

El deterioro está provocado por el paso del tiempo, la exposición continuada a la intemperie, la acción humana y la ausencia de actuaciones regulares de conservación. Su ubicación aislada en la sierra incrementa, además, su vulnerabilidad y dificulta el mantenimiento y la vigilancia del recinto.

A pesar de contar con protección legal como Bien de Interés Cultural, mediante la declaración genérica establecida por el Decreto de 22 de abril de 1949, Hispania Nostra alerta de la necesidad de adoptar medidas que permitan documentar, consolidar y conservar los restos antes de que se produzcan pérdidas irreversibles.

Una fortificación renacentista para controlar la costa y el territorio

El Castillo de Bernia se encuentra en la Sierra de Bernia, en la comarca alicantina de la Marina Baixa. Su construcción se inició en 1562 y su diseño se atribuye al ingeniero militar italiano Giovanni Battista Antonelli, una de las principales figuras de la ingeniería defensiva al servicio de la monarquía hispánica durante el siglo XVI.

La fortificación fue concebida siguiendo el modelo de las construcciones abaluartadas renacentistas, desarrolladas para responder a las nuevas necesidades militares derivadas de la generalización de la artillería. Su función era controlar el territorio interior, vigilar la costa y servir como elemento defensivo frente a posibles ataques o revueltas, en un contexto marcado especialmente por la presencia de población morisca en la zona.

Sin embargo, su distancia respecto a las bases logísticas y a las principales áreas de intervención limitó considerablemente su eficacia. El fuerte no llegó a cumplir las expectativas para las que había sido levantado y, en 1612, se decretó su demolición para evitar que pudiera ser utilizado como refugio o bastión por cuadrillas y bandoleros, un fenómeno social en auge durante aquel periodo.

Desde entonces, el conjunto quedó abandonado y fue avanzando progresivamente hacia la ruina. A pesar de las pérdidas sufridas durante más de cuatro siglos, todavía conserva elementos suficientes para interpretar su trazado original y comprender su importancia dentro de la arquitectura militar española de la Edad Moderna.

Un singular fuerte abaluartado de estilo italiano

El Castillo de Bernia presentaba una planta en forma de estrella de cuatro puntas, rodeada por un foso seco. En su interior disponía de un recinto de planta aproximadamente cuadrada, protegido mediante baluartes situados en sus ángulos.

Esta configuración respondía a los principios de la fortificación de estilo italiano, caracterizada por el empleo de muros adaptados al fuego de artillería, baluartes angulares y sistemas defensivos destinados a eliminar los puntos muertos y facilitar el control del terreno circundante.

Actualmente se conservan fragmentos de los lienzos de muralla, parte de los fosos, estructuras abovedadas de carácter auxiliar, pequeñas torres y restos del sistema de acceso. Estos elementos permiten reconocer parcialmente la organización del recinto y su adaptación a la difícil orografía de la sierra.

El valor del Castillo de Bernia no reside únicamente en sus características arquitectónicas. El conjunto reúne también importantes valores históricos, paisajísticos y sociales, derivados de su relación con el control del territorio, la defensa de la costa alicantina y la política militar desarrollada durante el reinado de Felipe II.

Su posición elevada y su integración en el paisaje de la sierra contribuyen a aumentar su singularidad, pero también lo exponen a condiciones ambientales adversas. La lluvia, el viento, los cambios de temperatura y el crecimiento de vegetación favorecen la erosión y la pérdida progresiva de los materiales constructivos.

Hispania Nostra pide la puesta en marcha de actuaciones destinadas a estudiar y documentar el recinto, consolidar las estructuras inestables, controlar la vegetación y garantizar la conservación de los elementos que todavía permanecen en pie.

La Comunidad Valenciana suma 113 bienes en la Lista Roja, 24 de ellos en Alicante

Con esta incorporación, la Comunidad Valenciana alcanza los 113 bienes incluidos en la Lista Roja de Hispania Nostra, de los cuales 24 se encuentran en la provincia de Alicante.

Por provincias, Valencia es la provincia con mayor número de inclusiones en la Lista Roja con 80 bienes, seguida de Alicante con 24 y de Castellón con 9.

La Lista Roja alerta sobre más de 1630 bienes amenazados en España

La Lista Roja de Hispania Nostra reúne 1636 bienes culturales y naturales amenazados en España. El abandono, la falta de mantenimiento, la presión urbanística, los factores ambientales y la ausencia de intervenciones adecuadas ponen en riesgo una parte relevante del patrimonio del país.

A través de esta iniciativa, Hispania Nostra da visibilidad a los bienes más vulnerables y reclama medidas que frenen su deterioro y eviten su desaparición. Asimismo, promueve la colaboración entre administraciones, propietarios, entidades y ciudadanía para impulsar su protección y recuperación.

Las incorporaciones a la Lista Roja de Hispania Nostra parten de propuestas realizadas por la ciudadanía preocupadas por el estado de conservación del patrimonio. Estas candidaturas son evaluadas posteriormente por el Comité Científico de Hispania Nostra, que analiza la documentación aportada y verifica el estado de conservación del bien, así como el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos para su inclusión en la Lista Roja. La decisión de incorporar un bien responde exclusivamente a su situación objetiva de riesgo y a la necesidad de visibilizarla para promover su protección y conservación.

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