El patrimonio como motor de desarrollo centra las jornadas de Hispania Nostra en Asturias

Las jornadas, celebradas del 22 al 24 de abril, se enmarcan en el 50 aniversario de la asociación y abordan el patrimonio desde una mirada integral que conecta cultura, paisaje y comunidad

Asturias se posiciona como ejemplo del potencial del patrimonio para dinamizar el territorio y generar nuevas oportunidades económicas

Hispania Nostra ha celebrado en Asturias las jornadas “Patrimonio, identidades y territorio”, un encuentro que ha reunido durante tres días a especialistas, instituciones y profesionales del sector cultural para reflexionar sobre el papel del patrimonio en la construcción de la identidad colectiva y su vínculo con el territorio.

Este encuentro se enmarca en el programa de actividades conmemorativas del 50 aniversario de la asociación y pone el foco en tres grandes ejes temáticos que estructuran el programa: el patrimonio inmaterial, la cultura minera y la relación entre cultura, espacio y memoria.

Durante la inauguración, celebrada en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo, representantes institucionales coincidieron en destacar el valor del patrimonio como motor de desarrollo social y económico, así como su papel fundamental en la preservación de las señas de identidad de los territorios. En palabras de Araceli Pereda, presidenta de Hispania Nostra: “Hablar de patrimonio es hablar de lo que somos. En Asturias hemos querido poner en valor esa conexión profunda entre cultura, territorio e identidad, porque el patrimonio no solo se conserva, se vive y se transmite. Estas jornadas son una invitación a reflexionar juntos sobre cómo queremos cuidar ese legado y seguir construyendo futuro desde él.”

Patrimonio inmaterial: identidad viva y transmisión cultural

La primera jornada estuvo dedicada al patrimonio inmaterial, entendido como el conjunto de tradiciones, saberes y prácticas que configuran la identidad de una comunidad. La conferencia inaugural, a cargo de la etnóloga María Pía Timón, sirvió para contextualizar la evolución de este concepto y su creciente reconocimiento en las políticas culturales.

A lo largo de la mañana, diferentes expertos compartieron experiencias vinculadas a la cultura asturiana, desde la tradición sidrera hasta la arquitectura popular o las prácticas etnográficas. Estas intervenciones pusieron de relieve la importancia de conservar no solo los bienes materiales, sino también los conocimientos y formas de vida que los sustentan.

La jornada concluyó con una visita a San Julián de los Prados y al Palacio de Meres donde los asistentes pudieron experimentar de primera mano la conexión entre patrimonio, territorio y expresión cultural a través de una actuación musical tradicional.

Cultura minera: memoria industrial y transformación del territorio

El segundo día se centró en la cultura minera, uno de los elementos más representativos de la identidad asturiana. Las sesiones, celebradas en el entorno del Pozo Sotón, abordaron el patrimonio industrial desde una doble perspectiva: como legado histórico y como oportunidad de revitalización territorial.

Las ponencias destacaron el valor de la conservación del patrimonio minero como herramienta para comprender la evolución social y económica de la región, así como su potencial para generar nuevas dinámicas culturales y turísticas. También se subrayaron los retos actuales en su gestión, como la necesidad de equilibrar la protección con nuevos usos sostenibles.

Las visitas a enclaves como el Pozo Sotón o el poblado minero de Bustiello permitieron a los asistentes conocer de cerca este patrimonio y su integración en el paisaje, evidenciando su papel como elemento clave de la memoria colectiva.

El patrimonio como herramienta de cohesión

La tercera jornada, celebrada en la Universidad Laboral de Gijón, abordó la relación entre cultura, espacio y memoria, poniendo el foco en el papel del patrimonio en la construcción de narrativas colectivas y en la cohesión social.

Las intervenciones destacaron iniciativas que conectan patrimonio y ciudadanía, como redes de museos, proyectos de investigación o experiencias de participación comunitaria. En este sentido, se puso en valor el papel de los museos como espacios de reflexión, conocimiento y transformación social, así como su contribución al desarrollo local.

Asimismo, se presentaron proyectos que integran patrimonio material e inmaterial con el territorio, promoviendo una gestión basada en la implicación de las comunidades locales y en la transmisión de la memoria colectiva.

La jornada concluyó con la clausura oficial y una visita guiada a la Universidad Laboral y al Jardín Botánico de Gijón, reforzando la idea de que el patrimonio es un elemento vivo, estrechamente ligado al entorno y a las personas que lo habitan.

Una mirada al futuro desde 50 años de trayectoria

Con estas jornadas, Hispania Nostra continúa su labor como referente en la defensa y difusión del patrimonio cultural, promoviendo un enfoque que trasciende lo monumental para incorporar el paisaje, las tradiciones y la participación social.

A lo largo de este medio siglo, la asociación ha sido testigo y protagonista de la evolución del concepto de patrimonio en España, impulsando una mayor implicación de la sociedad civil en su protección y puesta en valor.

El encuentro de Asturias se consolida como un espacio de diálogo y reflexión sobre los retos actuales del patrimonio, con una mirada puesta en el futuro y en la necesidad de seguir construyendo modelos de gestión más inclusivos, sostenibles y conectados con el territorio.