La estación de ferrocarril de El Portal, en Jerez de la Frontera, entra en la Lista Roja de Hispania Nostra por su abandono y vandalismo

El edificio, inaugurado en 1904, constituye un ejemplo representativo de la arquitectura ferroviaria industrial de la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces

El derrumbe de la cubierta, la pérdida de puertas y ventanas y la sustracción de su cartelería original amenazan la conservación del inmueble

Andalucía suma ya 231 bienes en la Lista Roja de Hispania Nostra, 29 de ellos en la provincia de Cádiz

Madrid, 27 de julio de 2026 – Hispania Nostra ha incluido en su Lista Roja la antigua estación de ferrocarril de El Portal, situada en el término municipal de Jerez de la Frontera, en Cádiz, debido al estado de total abandono y vandalismo que presenta el edificio, cuya cubierta se ha derrumbado y que ha perdido sus puertas, ventanas y parte de su cartelería original.

El inmueble actual fue construido para su inauguración definitiva y apertura regular el 1 de enero de 1904. No obstante, la presencia del ferrocarril en la zona se remonta a 1854, cuando comenzó a funcionar la línea entre Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María, considerada el segundo tramo ferroviario de la historia de la península.

Una estación vinculada al auge industrial de El Portal

La construcción de la estación estuvo directamente relacionada con el importante desarrollo fabril que experimentó El Portal entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. La instalación de la Azucarera Jerezana y la expansión del cultivo de la remolacha en las tierras próximas al Guadalete convirtieron el enclave en un destacado núcleo industrial.

Ante el crecimiento de la actividad, la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces sustituyó las precarias instalaciones existentes por una estación definitiva, preparada para atender tanto el movimiento de viajeros como las necesidades logísticas de las industrias de la zona.

El edificio permaneció en funcionamiento durante más de un siglo, hasta el 27 de julio de 2007. La modificación del trazado ferroviario para la línea de Alta Velocidad y la construcción de un nuevo viaducto sobre el río Guadalete dejaron la antigua estación definitivamente fuera de servicio. Desde entonces, la pérdida de su función ferroviaria y la ausencia de nuevos usos compatibles con sus valores patrimoniales han favorecido su progresivo deterioro.

Un ejemplo de arquitectura ferroviaria andaluza

La estación responde al modelo de arquitectura ferroviaria utilitaria e industrial desarrollado por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces a principios del siglo XX. El conjunto se articula alrededor de un edificio de viajeros de planta rectangular compuesto por dos cuerpos claramente diferenciados.

El cuerpo principal, destinado originalmente a funciones logísticas y residenciales, cuenta con dos alturas y estaba cubierto por una techumbre a dos aguas con teja plana. Sus fachadas laterales presentan un característico remate en piñón o hastial triangular.

Los accesos al antiguo vestíbulo y a las dependencias operativas se situaban en la planta baja, mientras que la planta superior albergaba las estancias residenciales del jefe de estación. Las puertas y ventanas estaban rematadas mediante arcos escarzanos y rebajados, enmarcados con piedra arenisca y ladrillo visto.

La combinación de estos materiales aportaba al inmueble la gama de tonos ocres característica de las construcciones de la compañía ferroviaria. En la parte superior todavía permanece una inscripción con el nombre original de la estación, «EL PORTAL», aunque parte de su cartelería histórica ha sido sustraída.

Adosado longitudinalmente al edificio principal se encontraba un cuerpo lateral de una sola planta, destinado a sala de espera y oficinas. Estaba cubierto a un agua y disponía de vanos alineados que facilitaban la circulación de los viajeros hacia el andén.

El complejo conserva también parte de su muelle perimetral y una valla de fundición industrial flanqueada por pilastras de ladrillo visto, rematadas con molduras esféricas de piedra. Este cerramiento delimitaba el recinto ferroviario respecto a los caminos de la pedanía.

La estación comparte materiales, soluciones constructivas y estética con otros equipamientos vinculados a la cercana Azucarera Jerezana, como las viviendas de los operarios, los almacenes y la capilla. Todos estos elementos configuraron un paisaje industrial homogéneo en la ribera del Guadalete.

Una cubierta derrumbada y un edificio expuesto al vandalismo

La antigua estación se encuentra actualmente en un estado de total abandono y vandalismo. El derrumbe de la cubierta ha dejado el interior expuesto a la lluvia, la humedad y otros agentes ambientales, acelerando el deterioro de los muros y de los elementos constructivos que todavía se conservan.

El inmueble carece de puertas y ventanas, lo que permite acceder libremente a su interior y favorece nuevas acciones vandálicas. A ello se suma la sustracción de parte de la cartelería original, una pérdida que afecta a algunos de los elementos más representativos de su pasado ferroviario.

La ausencia de mantenimiento desde su cierre en 2007 compromete tanto la estabilidad del edificio como la conservación de sus materiales originales. Su exposición continuada a los factores ambientales podría provocar nuevos desprendimientos y la desaparición progresiva de los rasgos arquitectónicos que permiten identificar el inmueble como una estación histórica.

La estación es de propiedad pública y pertenece al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), pero no cuenta con una figura específica de protección legal. Esta situación dificulta la puesta en marcha de medidas de conservación acordes con sus valores históricos, arquitectónicos e industriales.

Andalucía suma 231 bienes en la Lista Roja

Con esta incorporación, Andalucía alcanza los 231 bienes culturales y naturales incluidos en la Lista Roja de Hispania Nostra, siendo la segunda comunidad con mayor número de inclusiones tras Castilla y León. La provincia de Jaén reúne 59 elementos amenazados, seguida de Granada, con 57; Cádiz, con 29; Sevilla, con 28; Almería, con 20; Málaga, con 17; Córdoba, con 16; y Huelva, con 5.

Estas cifras reflejan la necesidad de reforzar las medidas de protección, mantenimiento y recuperación del patrimonio cultural y natural de la comunidad antes de que el abandono, el vandalismo y la ausencia de intervenciones adecuadas provoquen daños irreversibles.

La Lista Roja alerta sobre el deterioro de 1640 bienes en España

Con esta incorporación, la Lista Roja de Hispania Nostra reúne 1640 bienes culturales y naturales amenazados en España. El abandono, la falta de mantenimiento, el vandalismo, la ausencia de intervenciones adecuadas y la acción de los factores ambientales ponen en riesgo una parte relevante del patrimonio del país.

A través de esta iniciativa, Hispania Nostra da visibilidad a los elementos patrimoniales más vulnerables y reclama medidas que frenen su deterioro y eviten su desaparición. La Lista Roja promueve también la colaboración entre administraciones, propietarios, entidades y ciudadanía para impulsar la protección y recuperación de este legado.

Las incorporaciones a la Lista Roja de Hispania Nostra parten de propuestas realizadas por la ciudadanía preocupada por el estado de conservación del patrimonio. Estas candidaturas son evaluadas posteriormente por el Comité Científico de Hispania Nostra, que analiza la documentación aportada y verifica el estado de conservación del bien, así como el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos para su inclusión en la Lista Roja. La decisión de incorporar un bien responde a su situación objetiva de riesgo y a la necesidad de visibilizarla para promover su protección y conservación.