LISTA ROJA. La ermita barroca que frecuentaba Josep Pla entra en la Lista Roja

La Mare de Déu del Socors, en Follarac (Girona), se encuentra en estado de ruina total

Madrid, 28 de febrero de 2022- Hasta ella solía acercarse el escritor y periodista Josep Pla, en busca quizás de tranquilidad y sosiego, y la actriz Madeleine Carroll fue su propietaria a mediados del siglo XX. Sin embargo, la ermita de la Mare de Déu del Socors, en Follarac (Girona), se encuentra actualmente en un estado completamente ruinoso, en medio de la indiferencia particular y administrativa local, habiéndose presentado una instancia en el ayuntamiento sin obtener respuesta. La bóveda de la nave está derrumbada en su totalidad, solo conservándose la cabecera de cañón y presentando en su interior un lamentable estado. A la ruina de la ermita debida al abandono hay que sumarle el posible expolio de los elementos que conformarían algunas de sus puertas y ventanas así como el desgaste de la piedra utilizada. El estado es ruinoso y de abandono.

Por estos motivos acaba de incorporarse a la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra (www.listarojapatrimonio.org) y que recoge más de mil monumentos españoles que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

La ermita de la Mare de Déu dels Socors se encuentra ubicada en una pequeña  colina, aproximadamente a un kilómetro de la población de Canapost, la cual pertenece al ayuntamiento de Forallac (Girona). Su construcción comenzó en 1513, culminando en el siglo XVII. No es visible prácticamente desde ningún lugar hasta llegar a ella, dado que actualmente se halla emboscada completamente.  Están documentados restos de época ibérica a su alrededor, tales como el yacimiento de Ullastret -a escasos 5 kilómetros- así como restos de época republicana.

La ermita es una de las iglesias con menos datos de la zona, a pesar de que el culto se mantuviera hasta 1936. En los años 60 del pasado siglo fue propiedad de la actriz Madeleine Carroll, la cual tuvo discrepancias con el obispado por las obras de remodelación que pensaba realizar, por lo que finalmente no se llevó a cabo ninguna intervención, vendiendo posteriormente la propiedad. Fue un lugar frecuentado por Josep Pla como mirador.

La ermita se halla en la cima de una colina. De un estilo barroco algo rudimentario, la ermita es un pequeño templo de una única nave con un óculo en la fachada, y cuya portada está formada por un arco de medio punto con grandes dovelas. Al lado de dicho arco se halla una ventana desde cuyo exterior puede verse el altar. En el ábside se encuentra adosada una majestuosa torre de defensa cilíndrica con aspilleras.