El Cultural entrevista a Araceli Pereda, Presidenta de Hispania Nostra

El Cultural
Araceli Pereda: “La prosperidad económica es más destructiva para el patrimonio que la guerra”.
“Carecemos de sensibilidad colectiva hacia la armonía como canon”
Pereda ejerce de salvaguardia de nuestro patrimonio cultural. Desde la presidencia de la  Asociación Hispania Nostra quiere aunar esfuerzos para velar por la salud de monumentos, patios, puentes o cuevas. Ahora, con la Fundación Banco Santander, ha otorgado los primeros galardones que premian las buenas prácticas en este ámbito.

Pregunta: Con 40.000 puntos patrimonialmente valiosos en nuestro país, ¿por qué no tenemos una conciencia clara de nuestro patrimonio? 
Respuesta: No hay una respuesta única a preguntas complejas. En la conservación del Patrimonio intervienen muchos factores. El más definitorio es la educación: adquirir la capacidad de valorar lo que hemos heredado como algo fundamental.

P: ¿En qué andamos deficitarios en cuanto a patrimonio?
R: En colaboración social, en implicación para la salvaguarda de Patrimonio. Sobra individualismo y providencialismo, esa frase de “que alguien arregle esto”. ¿Quién es “alguien”?

P: Pero no todo será negativo, ¿en qué hemos mejorado?
R: Ha crecido la cantidad de personas que se interesan por el Patrimonio. Ha mejorado la cualificación profesional y la protección jurídica, no sólo por las leyes españolas sino por la ratificación de convenios internacionales.

P: Imagino que los recortes afectan a pequeños ayuntamientos que deben ocuparse de un puente o una cueva. ¿Cómo les ayudan?
R: Hispania Nostra pone a disposición los recursos que tiene, que desde el punto de vista material son escasos, pero son importantes desde la cualificación profesional de sus asociados y colaboradores. Por eso estamos empeñados en aumentar nuestros socios y, sobre todo, en incorporar a los jóvenes a nuestra Asociación que necesita renovación.

P: ¿A usted, que la prima de riesgo suba o baje qué le dice?
R: A mí la prima de riesgo me sugiere que cuando hay crisis y hay menos dinero para “hacer”, hay más tiempo para “pensar y planificar” y eso no viene mal.

P: ¿Cuál es la crisis del Patrimonio Cultural español?
R: Nuestro afán de diferenciarnos y nuestra poca sensibilidad colectiva hacia la armonía como canon estético. ¿Por qué no nos chirría, por ejemplo, construir en la plaza del pueblo, al lado de una casa de piedra de más de 100 años, unos apartamentos de ladrillo. Sin armonía, sin planificación, sin afán de perfección.

P: Hemos crecido sin cabeza durante años, ¿a lo mejor la crisis no es tan mala?
R: Efectivamente, además, esta demagogia de santificar cualquier actuación que genere empleo necesita ser cuestionada. La rehabilitación y la restauración generan más empleos y de más calidad que la obra nueva y la existencia y conservación de Patrimonio Cultural puede atraer recursos. Pero, claro, hay que planificar y pensar a medio y largo plazo.

P: La Lista Roja del Patrimonio que en su web señala monumentos en mal estado sacará los colores a más de un político.
R: Nuestra Asociación es independiente. Ya sabemos que la independencia tiene sus costes, pero todos los asociados tenemos un compromiso con la conservación y el futuro de nuestro Patrimonio.

P: Junto a la Fundación Banco Santander este año han celebrado la primera edición de los galardones Hispania Nostra para premiar las buenas prácticas con respecto al patrimonio, ¿qué destaca de estas candidaturas?
R: Que la participación y el interés despertado han sido elevados. Que el Jurado ha estado muy satisfecho con su trabajo y que hay muchas actividades ejemplares y poco conocidas que vamos a contribuir a que sean destacadas e imitadas.

P: Como presidenta de Hispania Nostra, ¿cuál es su objetivo principal?
R: Ser útil socialmente; convencer a más gente para que defienda el Patrimonio; crecer en número para ser más eficaces; cooperar y complementar el trabajo de otros.

P: Ha estado en la Fundación Banesto y en la Lázaro Galdiano, ¿por dónde pasa la política cultural para ser eficaz?
R: Por la gestión de profesionales cualificados y la optimización de recursos. Hay que suplir con inteligencia la falta de dinero. No entiendo las razones para que determinadas responsabilidades sean inimaginables si a su frente no hay un especialista y, sin embargo, carezca de importancia cuando se trata de cultura.

P: ¿Qué le pide al ministro Wert?
R: Que aproveche las ideas que las organizaciones sociales tienen y les de impulso para que sobrevivan.