Europa Nostra entrega al Valle Salado de Añana el Premio U.E. de Patrimonio Cultural/ Premio Europa Nostra 2015

La Recuperación Integral del Valle Salado de Añana recibió el pasado sábado 3 de octubre el Premio U.E. de Patrimonio Cultural/ Premio Europa Nostra 2015 en una ceremonia local en las Salinas de Añana, Álava, en la que se hizo entrega, por parte de representantes de Europa Nostra e Hispania Nostra, de la placa correspondiente al Premio. Este galardón está dotado con 10.000 euros en metálico.

Una amplia representación institucional encabezada por José María Ballester, miembro del Consejo de Europa Nostra, y Araceli Pereda, Presidenta de Hispania Nostra, ha hecho entrega del Premio y el Diploma que acreditan que el Valle Salado y su recuperación han sido reconocidos con el “Grand Prix”, es decir, como uno de los siete mejores proyectos entre los 28 a los que se ha concedido este año el Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premio Europa Nostra 2015.

El Premio ha sido recibido por la comunidad local y los miembros del Patronato de la Fundación Valle Salado de Añana, encabezados por Ramiro González, presidente del patronato y Diputado General de Álava. Acompañándole se encontraban los directores de Medio Ambiente y Cultura del Gobierno Vasco, Elena Lete e Imanol Agote; así como Igone Martínez de Luna, Diputada de Cultura; Cristina González, Diputada de Fomento del Empleo, Comercio y Turismo, Pilar García de Salazar, Teniente de Diputado General, Pedro Elosegui, Presidente de Juntas Generales; el vicepresidente del Patronato y alcalde de Salinas, Juan Carlos Medina; el presidente de la asociación de salineros Gatzagak, Valentín Angulo, Eduardo Fernández de Pinedo, Presidente de la Cuadrilla de Añana y el Director-Gerente de la Fundación Valle Salado de Añana, Andoni Erkiaga, entre otras muchas autoridades.

La candidatura presentada por la Fundación Valle Salado de Añana, en la categoría de conservación, ha sido una de las 28 premiadas entre 263 proyectos de 29 países europeos.

En su valoración, el jurado de expertos independientes ha destacado la impresionante magnitud del proyecto que abarca su paisaje, su arquitectura, su medioambiente, la actividad salinera y sus tradiciones, pero también de forma global al conjunto del territorio mediante iniciativas culturales y turísticas que están siendo motor de desarrollo social, cultural, económico y turístico”. En este sentido, ha subrayado que el Valle Salado es “un ejemplo muy importante de creatividad e innovación en el trabajo por el Patrimonio Cultural Europeo”.

Otro de los aspectos destacados por el jurado es la proyección internacional que ha adquirido el Valle Salado gracias a su recuperación integral y a la exportación de Sal de Añana –se comercializa en más de 25 países–, “siendo reconocida no sólo en las cocinas más prestigiosas del País Vasco, sino a nivel internacional”.

El Valle Salado de Añana es un paisaje salino con más de 6.500 años de historia que se encuentra en la localidad de Salinas de Añana, en la provincia de Álava. El descenso de la producción durante la segunda mitad del siglo XX como consecuencia del auge de la industria moderna provocó una disminución de las labores de mantenimiento de las salinas y un progresivo deterioro del paisaje.

El valle está inmerso ahora en un ambicioso proyecto de recuperación que abarca la recuperación y conservación de su paisaje y arquitectura; la producción de sal de gran calidad, la Sal de Añana; y el fomento de iniciativas culturales y turísticas que están contribuyendo al desarrollo social, económico, turístico y cultural de la Comarca de Añana y de Álava en su conjunto.