Comunidad Valenciana. Tres monumentos entran en la Lista Roja de Hispania Nostra

Un molino, un teatro y unos frescos se encuentran en peligro de desaparición

Madrid, 14 de septiembre de 2023- Se trata de tres elementos arquitectónicos de la Comunidad Valenciana distantes en el tiempo y muy diferentes entre sí, pero les une el estado de ruina y abandono en el que se encuentran. Esto ha motivado que hayan sido incorporados a la Lista Roja que elabora la asociación Hispania Nostra y que recoge más de 1.200 monumentos españoles que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

Son los siguientes:
La orden carmelita fue la primera propietaria del convento desde su fundación en 1592 hasta la época de la exclaustración. Más tarde se compró el edificio y fue cedido a la orden franciscana, actual propietaria. Las pinturas murales de las pechinas del tempo, realizadas al fresco, representan diversos episodios relacionados con la
orden carmelita. En sus pechinas de diseño triangular se representan la aparición de Jesús a santa Teresa, la transverberación, san José con el niño y la ascensión al cielo de san Elías. Han sido atribuidas por Joan Damià Bautista a Vicente Gosalbo y probablemente se hicieron entre 1660 y 1680, una vez terminada la iglesia.
El templo es obra del arquitecto vila-realense Joan Ibáñez, quien dejó su impronta en diversas construcciones de
Vila-real, Castellón, Nules y Tortosa. En su ornamentación intervinieron varios artistas, entre los cuales se encontraría Vicente Gosalbo, el mejor representante de la pintura barroca en tierras del norte de la Comunidad Valenciana y cuyas pinturas han sido confundidas con las de Francisco Ribalta y, más recientemente,
con las de Urbano Fos.
Las pinturas de las pechinas no gozan de ninguna protección legal específica y su estado de conservación es muy deficiente. Se han perdido por desprendimiento diversas zonas de pintura y el resto corre el mismo peligro de desaparición definitiva.

Teatre Escalante (Valencia)

Pese a tratarse de un Bien de Relevancia Local (BRL), presenta problemas estructurales graves, por lo que ha cerrado su acceso al público. Está situado en un palacio tardo-renacentista; fue adaptado en el año 1920 y es entonces cuando obtiene su apariencia actual. Algunas viviendas contiguas al palacio fueron anexionadas y esto es lo que le da su curiosa distribución. Forma parte de un proyecto lúdico y educativo creado en 1985 por la Diputación Provincial de Valencia para potenciar el teatro entre los niños. Debe su nombre al dramaturgo Eduardo Escalante. En 1995 pasa a ser el «Centro Teatral Escalante» y, en octubre de 2017 debido a los problemas estructurales del edificio, se abandona.

Tiene elementos modernistas propios de la época en la que se construye; destacan las guirnaldas que adornan los palcos y la boca del escenario. La fachada conserva una entrada con dintel de piedra y escudo heráldico de la familia de los barones de Cortes y Ruaya, sus primeros propietarios.

El patio central se sustenta en dos arcos rebajados. Aún se conservan un arco y una columna originales en el piso superior, así como una pequeña capilla. El patio era la entrada de carruajes y las caballerizas estaban situadas en lo que hoy es el patio de butacas. Destacan los colores llamativos que recubren la sala y las columnas de hierro visto procedentes de un barco hundido en la guerra del 1914-1918.

Molino de la Roqueta (Villarreal, Castellón)

Se trata de un molino harinero medieval cuyo origen se remonta a 1360. Aparece en «el primer padrón de Riqueza» que data del siglo XIV, el cual menciona los molinos de este tipo en la zona, bajo el nombre de «Pegueroles» haciendo mención a su entonces propietario, ubicado en la Séquia major en la Partida Carinyena (Major Jussana). En 1525, cambia su nombre por «de la Roqueta», su denominación actual.

Edificio de planta rectangular con un porche de arco rebajado hecho de sillares en la fachada. Tejados a doble vertiente de tejas árabes sobre vigas de madera. En el interior destacan algunos arcos ojivales de sillería que darían paso al antiguo patio, con el objeto de facilitar la carga y descarga de productos. Su estado de conservación es muy defectuoso. Los daños por abandono se observan por toda la superficie del inmueble.