LISTA ROJA. Tres torres de Granada entran en la Lista Roja

Fechadas entre los siglos XVI y XVIII, corren riesgo de derrumbe

Madrid, 1 de enero de 2022-. Se levantaron en primera línea de costa, con fines defensivos, pero ahora apenas se mantienen en pie. Se trata de tres torres de defensa construidas entre los siglos XVI y XVIII en la provincia de Granada: la del Puntalón o Punta Negra, en la Rábita, y las de la Rijana, (imagen superior) y Zambullón, ambas en Gualchos. Su pésimo estado de conservación las ha llevado a ser incluidas en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra (www.listarojapatrimonio.org) y que recoge más de mil monumentos españoles que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

Torre del Puntalón

Tras el fin de la reconquista de los Reyes Católicos y su interés en seguir con las campañas militares en el norte de África, se trazaron, en 1497, las líneas generales de la defensa de la costa. Estas bases defensivas sirvieron de guía para las futuras restauraciones a lo largo del siglo XVI y de las nuevas construcciones. En ese proyecto se señaló que debería construirse una torre atalaya entre la Rábita y Melicena, más o menos donde se encuentra la Torre del Puntalón. Pero no se llegó a levantar y esta parte de la costa quedó desprotegida hasta la segunda mitad del siglo XVIII. La Torre del Puntalón se construyó en 1767, durante el reinado de Carlos III.

El plan de defensa del litoral granadino del siglo XVIII, tuvo su origen en la necesidad de reforzar la costa a causa de los continuos ataques por parte de piratas y corsarios berberiscos, el enfrentamiento británico-español causado por la Guerra de Sucesión y el contrabando de mercancías por el litoral. De esta labor se encargó, a partir de 1762, el mariscal de campo, Antonio María Bucareli y Ursúa. Se restauraron y aprovecharon la mayoría de las fortificaciones existentes y se construyeron nuevos baluartes defensivos. A los pocos años de estar en pie, la Torre del Puntalón acogió a los torreros de la Torre de Melicena. No contaba con artillería. Estaba vigilada por un cabo de torres y dos torreros.

A pesar de ser de nueva construcción, a finales del siglo XVIII la Torre del Puntalón tenía muchas deficiencias, como la de no poseer aljibe cercano y haberse construido sobre una tierra poco firme. Debido a los terremotos tenía que ser reparada continuamente. Al comenzar el siglo XIX, la Torre del Puntalón quedó agrietada tanto por los terremotos como por los movimientos de las tierras provocados por los seísmos, y fue reparada en 1821. En 1830 Mauricio Rodríguez de Berlanga aconsejó la construcción de un aljibe en sus proximidades. En el último tercio del siglo XIX ya no se realizaron más reparaciones, degradándose su estado de manera irreversible.

Consta de un cuerpo de planta circular, de desarrollo troncocónico, con dos pisos de alzada y plataforma con parapeto de un metro de altura. Mide unos diez metros de alto y tiene un radio de 8,50 metros de diámetro en la base y de 5,70 metros en la terraza.

La torre está levantada sobre una plataforma de nivelación de un metro de altura, con zarpa aparente. Está realizada por cinco cajones de mampostería fabricados con piedra caliza de mediano tamaño, separados por verdugadas, que son unas hiladas de ladrillo, y sirven para darle consistencia al inmueble. Tanto los cajones de mampostería como las verdugadas son visibles en la zona alrededor de la grieta. El exterior de la Torre del Puntalón está enlucido con mortero de cal, que oculta los mampuestos, excepto en los lugares donde se ha caído. La atalaya está coronada por una cornisa con parapeto separada del cuerpo principal por una moldura de ladrillos.

El acceso a la torre se realizaba a través de una puerta-ventana situada en alto, a unos 6,70 metros del suelo, en la cara norte. Esta puerta-ventana está construida con jambas y arco de medio punto de ladrillo. Un pequeño pasillo cubierto por bóveda rebajada daba paso a la estancia principal. Este habitáculo dispone de una alacena, una chimenea y una ventana que mira hacia el sur. En la cara oeste hay un hueco por donde se subía a la terraza superior. En la estancia inferior se abren cuatro aspilleras, orientadas a los puntos cardinales. Las estancias superior e inferior estaban separadas por vigas de madera que soportaban tablas y solería. Se conectaban por medio de una escalera que ya no existe.

La torre de La Rijana

En la cala de la Rijana existía un asentamiento árabe dedicado a la pesca. Debido a ello, y para efectuar tareas de vigilancia, fue construida esta torre en el año 1559 con un aljibe y una fuente. Tenía una dotación de tres soldados y tres torreros que, debido a la maltrecha situación de la torre, vivían en una barraca alejada de la misma. Su importancia deriva solo de la playa en la que se encuentra, lugar de llegada de pequeñas embarcaciones, pues no da visión a otras torres. Tuvo en su día una doble misión: evitar el desembarco de naves enemigas e impedir que se produjese la salida de la población morisca. Tras periodos de abandono en el siglo XVIII, se aconseja su reconstrucción. Fue abandona en el año 1764 debido a las dificultades para comunicarse con otras torres de la costa.

Los restos principales los constituyen la torre de planta rectangular de 5,10 x 4,85 metros construida con mampostería, estando sus esquinas reforzadas con sillería. La parte baja, hasta una altura de unos 7 metros, es maciza, conservando una altura total en el muro oeste de unos 12 metros. El hueco de acceso a la torre se situaba al norte. A su lado oeste tiene adosada una sala abovedada, un aljibe, de 4,15 x 2,55 metros, con un hueco de acceso por su lado oeste abierto posteriormente. Está construido con hormigón de cal y conserva los arranques de la bóveda de mampostería que lo cubría.

Rodeando la torre y el aljibe, al borde de los acantilados que delimitan el cerro, aparecen restos de muros y torres, construidos con tapial sobre base de mampostería, correspondientes al perímetro amurallado de esta estructura militar. Al norte se encuentran restos de un muro de 1,30 metros de espesor y de un torreón. Al sureste, restos de otro muro de mampostería de un metro de espesor.

Fuera del recinto, al noroeste, a unos 50 metros, existe otro aljibe de 4,65 x 2,05 metros, construido con hormigón de cal y cubierto con bóveda de mampostería, todo encalado. Tiene un hueco de puerta al suroeste y un brocal en el mismo muro. Al este, existen restos de otro aljibe enterrado que ha perdido su cara oeste.

La torre del Zambullón

La torre del Zambullón es una torre atalaya costera que se construyó en el siglo XVI para proteger el puerto de Calahonda de los piratas y vigilar la playa de la Rijana. Contaba con un cabo de torres y dos torreros.

En 1770 se adosó a la torre una batería sobre una plataforma a escasa altura del suelo. Este parapeto tenía forma de sector circular, se disponía mirando al mar, y podía soportar dos cañones de 8 libras. A partir del siglo XIX, fue utilizada como cuerpo de carabineros. No obstante, dicha batería adosada a la torre fue destruida al construirse la antigua carretera N-340, que pasa por delante de la misma.

La torre del Zambullón tiene forma cilíndrica, aunque con un ligero talud y planta circular, de 7.40 metros de diámetro. Está construida sobre una plataforma de nivelación con zarpa aparente de 15 centímetros, sobre la que se monta la fábrica de mampostería de sus muros, de piedras de tamaño mediano con enlucido exterior. Actualmente, conserva 9 metros de altura.

El hueco de acceso a la sala se abre al noreste a 6 metros de altura, adintelado y con las jambas de cantería. Conserva su interior casi intacto, observándose restos de la solería de ladrillo original. Tiene un diámetro de 3.30 metros y 2.20 de altura hasta el arranque de la bóveda de ladrillo que la cubre, siendo la flecha de esta de 1 metro. La chimenea se encuentra al sureste. La escalera de la terraza se sitúa al norte, con subida hacia la derecha, embutida en el grueso del muro y con 55 centímetros de ámbito. Al oeste, se sitúa una pequeña alacena y, bajo ella, hay un silo o aljibe circular de 1.80 metros de diámetro. El hueco de la ventana quizás fuera una antigua tronera y se dispone al sur.

Al sur de la torre existen restos de una construcción, posiblemente relacionados con la zarpa de nivelación, que han sido destruidos por la ejecución de un antiguo trazado de la carretera Nacional 340 que pasa junto a ella. Estos restos consisten en dos muros que parten de la torre con dirección sur-sureste y sur-suroeste. Desde esta edificación adosada a la torre y bajo la ventana se ha practicado un hueco de entrada desde una cota inferior, con sus paredes enlucidas, accediéndose al interior de la habitación en vertical, a modo de chimenea.